Krabi, un paseo entre 100 islas

3 de julio de 2007

La manera más simpática y económica de conocer las islas de la provincia de Krabi es apuntarse a una excursión organizada por alguna de las múltiples agencias de Ao Nang. Existen distintas modalidades, casi todas de un día, la primera es el Tour de las 4 Islas, la que nosotros hicimos, que realiza un total de cuatro paradas en las islas cercanas.

Islas-de-Tailandia-II

En esta excursión el barco nos llevó del muelle principal del P.N. Hat Nappharat Thara a Tham Phra Nang (la Cueva de la Princesa), esta primera parada no está en una isla propiamente dicha pero si en una playa sólo accesible por barco a unos kilómetros al sur de Ao Nang, el lugar era muy agradable, con varios pináculos como telón de fondo, pero la playa era muy estrecha, demasiado pequeña para los visitantes que había.

De allí nos dirigimos a Ko Poda en un trayecto sublime entre islotes frondosos; esta isla posee en su extremo norte una preciosa playa de arena blanca y fina frente a un escultural y fotogénico pináculo. Allí nos dieron la comida, pollo guisado y arroz blanco, estaba buenísimo.

Islas-de-TailandiaTras un descanso acompañado de varios chapuzones y un intento fallido de hacer snorkel continuamos la excursión, la tercera parada fue junto a Ko Hua Khwan (Isla del Pollo, nombre asociado a una formación rocosa que recuerda la cabeza de este animal), en esta ocasión todo el mundo se lanzó a hacer snorkel, el lugar no era tan increíble como Perhentian en Malasia, pero merecía la visita.

El tour finalizó con la larga parada en una isla llamada Ko Tup, formada por dos pequeños islotes que durante la marea baja se ven unidos por una perfecta franja de arena blanca, un lugar idílico, con las aguas azul turquesa y algunas formaciones curiosas para explorar haciendo snorkel. Tal y como indicaban las agencias se trata de una joya aún por descubrir en Tailandia, un lugar que deja boquiabierto a cualquiera. Con esa imagen impregnada en nuestras retinas regresamos al continente, pensando cuándo volveríamos a ver esa arena blanca y ese agua.

Las cien islas

En la travesía se navega junto a islotes de distintas formas y tamaños que hicieron las delicias de los piratas en tiempos remotos, allí se escondían sus barcos esperando a que apareciera algún buque con su jugoso botín. La isla de Ko Poda es una de esas maravillas que hay que visitar, es una isla muy pequeña con una hermosa playa desde la que se puede disfrutar de las vistas de uno de esos pináculos famosos de la región. Y Ko Tup es otra de esas joyas, en realidad son dos islotes que cuando baja la marea se ven comunicados por una franja de arena blanca.