¡Hemos roto el embrague!

¡Hemos roto el embrague!

¡Hemos roto el embrague! 4 de mayo de 2006 Sólo nos quedaban 6 kilómetros para llegar a Gulmit, en el Alto Hunza, tras pasar un puente sobre el río Hunza y avanzar unos cientos de metros vimos parte de un glaciar desplomado sobre la carretera, los habitantes de los pueblos cercanos habían construido un desvío entre piedras y arena, en un principio no parecía muy complicado para nuestra furgoneta pero al llegar al último tramo, una pronunciada cuesta, un militar nos dijo que quizá no podíamos subirla. Ahora recuerdo muy claramente lo que respondía al militar, “I try“. Y vaya que lo intenté, pero en las dos primeras ocasiones me fue imposible llegar al final de la cuesta, había piedras puntiagudas y las ruedas me patinaban por la arena. Se me ocurrió quizá la peor idea, coger carrerilla desde abajo sin preocuparme de las piedras, me quedé sólo a 5 metros del final de la cuesta y unos hombres me ayudaron empujando, para poder llegar hasta el final, lo habíamos conseguido pero, tras el descanso, al intentar arrancar de nuevo, noté que el embrague iba demasiado blando y la maquina no avanzaba, enseguida me di cuenta, “Silvia, hemos jodido el embrague“, en un principio nos quedamos blancos aunque reaccionamos bastante rápido. El aspecto positivo de tener muchos problemas es que al final tomas decisiones rápidas, sin rebozarte mucho en desgracias. Un tractor nos llevo revolcados hasta el hotel Silk Route de Gulmit, donde pasaríamos 9 días hasta poder seguir camino. En el hotel conocimos a Jesse y Bashir, el primero de ellos era de Canadá, acababa de terminar su proyecto con la...
Hacia los techos de la tierra

Hacia los techos de la tierra

Hacia los techos de la tierra 26 de abril de 2006 Los alrededores de Chilas muestran paisajes sobrecogedores, el río Indo avanza desbordante de energía entre montañas peladas, el Nanga Parbat, con sus 8.126 metros es la reina. Visible durante gran parte del camino se muestra como un gran coloso blanco, un macizo montañoso con fama de ser uno de los más peligrosos del mundo, de ahí su apodo: the Killer Mountain o Montaña Asesina. Desde Kyal, donde pasamos esa curiosa velada con los policías, Chilas no dista más de 140 kilómetros, si todo iba bien llegaríamos allí para comer y aún nos daría tiempo ese mismo día a alcanzar el Raikot Bridge, el lugar desde el que se inicia el trekking a Fairy Meadow, el más famoso y transitado hacia el Nanga Parbat; el tiempo era muy bueno, podríamos realizar el trekking al día siguiente. Con estas ideas en la cabeza avanzamos tranquilamente por la escarpada ladera de la montaña, realmente tuvo que ser muy duro construir esta carretera, los derrumbamientos están a la orden del día, prácticamente cada día nos encontramos con alguno desde que abandonamos las suaves colinas que rodean la capital. Poco después de dejar Dassu una fila de camiones nos sorprende junto a la carretera, un policía nos indica que paremos y entre varios hombres nos explican que no podemos seguir adelante, ¿qué pasa?, ¿otro derrumbamiento?, no, esta vez la parada no tenía nada que ver con la carretera. El presidente Musharraf se encontraba de visita en un lugar cercano a Chilas, ese mismo día inauguraría un ambicioso proyecto para construir cuatro o cinco embalses en la...